El precio de la traducción escrita de documentos se determina para cada encargo concreto. Los factores principales son la combinación y dirección lingüísticas, el volumen, la materia, el plazo, la legibilidad del original y el formato final requerido. Un certificado breve y un contrato especializado de varias páginas exigen una organización distinta.
El volumen puede calcularse por páginas de traducción, palabras o como documento de precio fijo, según el material y el modelo tarifario. La página de traducción es una unidad de texto, no una hoja física. En un PDF escaneado, una fotografía o un manuscrito, la evaluación inicial también considera con qué fiabilidad puede leerse y extraerse el texto.
La complejidad temática abarca la terminología y los conocimientos necesarios en ámbitos como derecho, medicina, técnica o finanzas. Las tablas, sellos, anotaciones, campos bilingües y la reconstrucción de un formato complejo también influyen en el tiempo de trabajo. El grupo lingüístico refleja la disponibilidad de un traductor adecuado, mientras que un plazo corto puede requerir asignación prioritaria del equipo.
La traducción, la revisión independiente, la certificación de la firma del traductor, las copias en papel, la apostilla o legalización, las tasas oficiales y la entrega son componentes distintos. No se añaden automáticamente a todos los pedidos, sino solo cuando lo exigen el documento y su uso previsto. El precio lingüístico queda así separado de los gastos administrativos externos.
La Fit Trans revisa el documento y presenta una oferta con la dirección lingüística, base de cálculo, volumen estimado o final, plazo y servicios adicionales elegidos. Si el original no es claro o el volumen definitivo solo puede conocerse después de traducir, esa condición se indica de antemano. El cliente recibe un total claro y un desglose visible de lo incluido.

