Una declaración notarial puede referirse al consentimiento para el viaje de un menor, domicilio o alojamiento, estado civil, facultades de representación, origen de fondos, circunstancias declaradas ante una autoridad mercantil u otra manifestación personal o empresarial. Su finalidad determina qué datos son esenciales y si el destinatario exige original, copia certificada, traducción o autenticación adicional.
La legitimación de firma acredita que la persona indicada firmó o reconoció su firma ante el notario. No confirma automáticamente la veracidad de todos los hechos declarados. Cuando se certifican tanto la firma como el contenido, la diligencia notarial lo indica expresamente. La traducción conserva esta distinción porque ambas actuaciones pueden tener efectos distintos para el destinatario.
Una declaración búlgara destinada al extranjero incluye normalmente el texto, la diligencia notarial, el número de registro, la fecha, el nombre y distrito del notario, la firma y el sello. Si el país de destino aplica el Convenio de La Haya y exige apostilla, la autoridad competente autentica la firma, la calidad y el sello del notario, no la exactitud de los hechos declarados.
No existe un único trámite para todas las declaraciones notariales. Un tratado internacional puede eliminar la apostilla, mientras que un destinatario concreto puede aceptar una traducción certificada sin legalización adicional. Fuera de un régimen convencional aplicable, pueden ser necesarias autenticaciones sucesivas de las autoridades búlgaras y de la representación diplomática o consular del país de destino.
Una declaración extranjera notarial destinada a Bulgaria se valora según el país de origen, la condición del notario y los requisitos del receptor búlgaro. La apostilla, cuando procede, autentica la firma y la calidad del notario extranjero. Un convenio de asistencia jurídica puede hacerla innecesaria; si no existe un régimen aplicable, se considera la cadena de legalización consular correspondiente.
La traducción reproduce íntegramente la declaración, la certificación notarial, sellos, timbres, números de registro, apostilla y todos los anexos. Los nombres, domicilios, números de identidad y fechas se tratan de forma coherente. Los campos vacíos, adiciones manuscritas, correcciones o datos ilegibles se señalan sin inventar contenido ni alterar el sentido jurídico.
En una declaración bilingüe se comparan ambos textos y se identifica a cuál se refiere la certificación notarial. Los archivos firmados electrónicamente, las copias escaneadas y los originales en papel no son intercambiables en todos los procedimientos. La forma aceptada por el organismo receptor define si el servicio incluye traducción, certificación de la traducción, apostilla, legalización consular o solo revisión.
La Fit Trans revisa el documento, el país de uso y los requisitos del destinatario y prepara una propuesta para el alcance exacto de traducción y autenticaciones. El precio y el plazo se calculan según idioma, extensión, legibilidad, tipo de certificación notarial, anexos y gestiones administrativas necesarias.
Las referencias oficiales son el servicio de apostilla del Ministerio de Justicia de Bulgaria y el reglamento búlgaro sobre legalización, autenticación y traducción de documentos.

